Unos 300.000 australianos son adictos a este tipo de juego

El actor australiano Russell Crowe se ha convertido en la cabeza visible de la lucha contra la ludopatía en su país, donde se estima que unos 300.000 ciudadanos son adictos al juego. El intérprete ha prohibido las máquinas tragaperras en el estadio del equipo de futbol que posee junto al millonario Peter Holmes a Court, que lograban unos ingresos de un millón de dólares anuales. Además, ha abierto una página en Facebook para difundir su oposición a las tragaperras y ha impreso cientos de camisetas con un mensaje contrario a las mismas. En la isla hay 200.000 máquinas, el 21% del total de las que hay instaladas en todo el mundo.

Bajá un cambio Russell !!